Hablemos del apego madre-hij@, pero del seguro.
De ese apego positivo que es probable que tú no hayas tenido (ni yo tampoco). Esto no es un juicio, para nada...es más una forma anticipatoria para evitar que te culpes antes de tiempo por si, después de leer esta entrada, sientes que no estás desarrollando un apego seguro con tus hij@s
.
Verás, hace apenas una década que se habla de inteligencia emocional... así que imagínate hace 40 años cómo de preparadas emocionalmente estaban nuestras madres para conocer y darnos ese apego seguro del que hablo.
Bien, entonces...¿qué es el apego seguro?
Es la garantía para que l@s niñ@s crezcan sanos y lleguen a su etapa adulta con capacidad para establecer buenas relaciones con los demás.
Pero... ¿qué pasa si no hemos tenido un apego seguro en nuestra infancia? Que es posible que desarrollemos traumas infantiles que generan recuerdos desagradables, que a su vez se almacenan en regiones de nuestro cerebro que no les corresponden y, esto hace que de adultos tengamos fobias y miedos que no comprendemos muy bien y nos paralizan la vida.
Deconstruyamos la siguiente frase para entender todo esto mejor:
"El vínculo que tuviste con tu madre es clave para la salud mental y emocional de tus hijos"
Con esto quiero decir que:
✅Muchos de los traumas infantiles están relacionados con la capacidad de resolver conflictos diarios que tenemos los adultos.
✅ Cómo resolvemos los conflictos es sinónimo de la capacidad de gestionar nuestras emociones.
✅ Y cómo gestionamos las emociones tiene relación con el tipo de apego que recibimos en la infancia.
Vale, y ahora la pregunta del millón:
¿Cómo se construye un apego seguro? Fusionándonos emocionalmente con nuestros hij@s.
Esto quiere decir que madre - hij@ debemos vibrar en la misma frecuencia (como si fuéramos dos radios) para poder comprender rápidamente y en cada momento las necesidades emocionales y físicas de l@s pequeñ@s.
Vale. ¿Y cómo nos fusionamos?
Conectándonos primero con nuestras emociones como madres adultas.
Aunque suene duro, es OBLIGATORIO estar en contacto con nuestro propio dolor para poder leer bien la mente de l@s niñ@s, sentir su dolor y comprender su necesidad...y atenderla de forma CONSCIENTE Y SEGURA.
Por esto, una mamá que no está dispuesta a entrar en contacto con ESO que le pasó de pequeña, tendrá muy difícil la tarea de desarrollar un apego seguro con sus hij@s.
La buena noticia es que nuestros traumas se pueden reparar en la mayoría de los casos con Mindfulness.
¡Ah! Os dejo con algunos tips para fomentar el apego seguro con l@s hij@s y, por ende, su autoestima:
⚫️ Vibrar en la misma frecuencia 👉 las mamás debemos comprender lo más rápido posible lo que les sucede a l@s hij@s para poder dar respuesta efectiva y eficaz a sus necesidades, siempre desde el amor. Y para ello, debemos sintonizar nuestra radio emocional con la suya.
⚫️ Evitar la sobreprotección 👉 tenemos miedo a que les pase algo malo y es normal, sin embargo, la mayoría de las veces ese miedo es irracional. Los nñ@s deben aprender a explorar sus límites y las madres limitarnos a estar ahí por si necesitan ayuda.
⚫️ Establecer un referente 👉 es mucho más fácil para nuestra mente organizarse con una sola mente que con dos, tres o cuatro. Aunque un@ niñ@ puede establecer vínculos con más de una figura, siempre debe haber una que prime sobre las otras. Esa figura que esté 24/7 disponible y sea 100% accesible.
⚫️ Aceptar a los hij@s tal y como son 👉 una de las cosas más importantes que aprendemos con la práctica del mindfulness es a aceptar las cosas tal y como son, sin quererlas cambiar ni juzgarlas. Eso también hay que hacerlo con ell@s, aunque cueste. Se trata de evitar etiquetas tan automáticas como "eres un desastre..."... y cambiarlas por "Está todo desordenado pero seguro que mañana serás capaz de ordenarlo mejor".
⚫️ Ponerle nombre a las emociones 👉se trata de permitirle a los niñ@s que se expresen con su propia manera, no de imponerles nuestros pensamientos o sentimientos. Son personas independientes a nosotras y así deben ser tratadas.
PD: Tened en cuenta que no sólo se trata de dar un apego sano a l@s hij@s, sino que el adulto puede REPARAR el suyo para afrontar más positivamente su día a día.